Tributo a los pasos perdidos

Tributo a los pasos perdidos

Aún en los recuerdos más felices de mi infancia siempre mis padres buscaban la manera de sentir algo de decepción, pero no solo se ocupaban de sentir sino también de hacerlo saber . No sé si es algo que no le sucede a todos pero he visto como a otros también les pasa, es como si tus padres, amigos, conocidos y familiares tengan todos diferentes expectativas de tu persona, expectativas que hacen que cambies, pero uno nunca cambia realmente, uno engaña; se adapta a las ideas de los demás y crea un personaje totalmente distinto solo para interactuar con el mundo exterior, pero en el interior uno es el mismo, lleno de dudas y de odio.

¿Quién quiere decepcionar a sus allegados? Nadie, por eso uno deja de ser quien es y se convierte en alguien que actúa diferente a lo que le dicta su mente y contrario a su corazón, todo esto dependiendo donde y con quien se esté, todo porque cambiamos para ser aceptados de manera social por eso uno no llega nunca a conocer a alguien por completo, al menos que intervenga el amor; ese lo puede todo.

Recuerdo cuando ya me había graduado de la escuela pero no entraba aún a la universidad, había tomado un tiempo para mí, para reflexionar sobre mi futuro, fue una época difícil para mi y mis familiares, mi rutina era simple, me levantaba y me dedicaba totalmente al gaming y solo me acostaba cuando terminaba de hacerlo, las pausas eran para necesidades básicas y no interactuaba con nadie, era todo tan tranquilo, se sentía tan bien, excepto para mis padres...

— Otra vez estás jugando los monstruos esos!?, Ven a comer!

— Mami, ahora no puedo!

— Pues pausa el juego ese del diablo!

— NO SE PUEDE PAUSAR!

— COÑO, PONTE A ESTUDIAR O A TRABAJAR, NADA MÁS PARAS PERDIENDO EL TIEMPO CON LOS MONSTRUOS ESOS.

Nunca fui terco, sabía que no tenía razón así que volvía a hablarle en un tono más bajito diciéndole:

— Mami, por favor, ahora no puedo.

— Te vas a joder, pausa la vaina esa y ven a comer.

— Dame 15 minutos, no lo puedo parar si es por internet, hay más personas que dependen de mi.

— Que decepción, un muchacho tan inteligente jugando Mounstricos. Haz lo que tu quieras ya, te vas a quedar bruto y con hambre.

La decepción era inminente, la situación en el momento del pleito era natural, la situación luego del pleito era incómoda, yo no quería cambiar, me sentía bien, muchas veces paraba leyendo bastante y tambien aprendí más Inglés que en el Dominico así que no me importaba que la gente supiera que duraba 16 horas frente a la PC.

Pero la realidad es que tenía que hacerlo. Mi mamá quería lo mejor de mí, para alguno tal vez no fué así. En el día a día te hacen cambiar para encajar con la abominable maquinaría social, este es buen ejemplo, pues no solo cambié lo que hacía si no también como pensaba y como actuaba, a martillazos y poco a poco. Hoy todavía juego, pero estoy conciente de las consecuencias, e incluso a veces decido omitir el dato a ciertas personas, he cambiado — quizás para mal.

Hoy me doy cuenta que mi Mamá me jodía tanto por que me quería, aunque su forma de demostrarlo pudiese haberse ahorrado algunos decibeles.

Que bueno es conciliarse sabiendo que si no fuera por esos momentos perdidos que pasamos al vivir, esos momentos de ocio, entonces no pudiéramos valorar el esfuerzo que hacemos para encajar en la sociedad.

¿Cómo pudiéramos abrir los ojos y desear más?, ¿Cómo pudiéramos motivarnos para vivir buscando siempre ser mejores?

Creo que sí es necesario crear ese personaje exterior que se encargue de las interacciones sociales pero pienso que debe de ser lo más parecido al personaje interior para que no reprima nuestra esencia.

Perdamos un poco de tiempo haciendo lo que disfrutamos, pues son esos pasos que se pierden en la memoria (prefiera uno recordarlos u olvidarlos) los que nos convierten en lo que somos...

Humanos.